CAMOTE PERUANO: UN REY QUE EXIGE CORONA


Por: theynax

Nunca antes en la historia de la humanidad las contradicciones fundamentales entre la avaricia de los ricos y la necesidad de los pobres se habían revelado de tan implacable manera. El hambre es el germen que en numerosos países hace mella, perjudicando el normal desarrollo de la población mas necesitada, así podemos citar que en el sistema en el cual vivimos, cada año mueren de hambre de 18 a 20 millones de personas. En un año "normal" 500 millones de personas en África, Asia e Iberoamérica viven en lo que el Banco Mundial define como "pobreza absoluta". Quizá una limitada cultura alimentaria es la causante de semejante problema, la cual se caracteriza porque creemos que para estar bien alimentados necesitamos tener ingentes cantidades de dinero y la realidad nos pinta que esto no es así, porque puedo tener mucho dinero y estar mal alimentado. Nuestro país nos es ajeno a este problema y más aun nuestra calurosa región con abundante biodiversidad. Entonces divagando un poco entre los engranajes de esta coyuntura ¿Qué planta puede significar un buen alimento para incluirla en nuestra diaria dieta?, este es una situación problemática que pretende paliar la desinformación y la mala información juego de palabras en la que muchos de nosotros estamos sumergidos, dos de los tantos síntomas característicos de una mala cultura alimentaria, debido a que no conocemos lo nuestro ni lo aprovechamos.

Haciendo un recorrido por los centros de abastos, se puede apreciar numerosos alimentos propios de esta región por ejemplo la manteca, chancaca, miel, maíz, frijoles, yuca, papa, queso, yacon, zanahoria, arracachas, carne de res, cerdo, gallina, ovejas, cuyes, conejos, pescado (tilapia, cashca, carpa), lechuga, pepinillo, rabanitos, mora, tunas, la lista es interminable, esta vez la atención esta fijada sobre un tubérculo de magníficas características que esta muy venido a menos por nuestra población de hoy en día, y según la información de algunas revistas dedicadas a publicar artículos sobre nutrición local, en el Perú solo 10 Kg se consume por persona. A cuál de estos tan olvidados tubérculos me refiero, pues nada mas ni nada menos que a su majestad el camote. Hurgando sobre su origen, esta planta ha sido domesticado y cultivado desde hace por lo menos 8,000 años, tiene su origen en la selva del Perú, también en Ayacucho se encuentran representaciones en la cerámica precolombina y raíces tuberosas en algunas tumbas, así este vegetal del orden solanales, la familia de las Convulvuláceas y de nombre científico Ipomoea batatas, se caracteriza por ser hierba erecta baja con numerosas raíces, algunas de las cuales forman raíces tuberosas. Sus hojas tienen forma y color variable. Sus flores poseen colores que van del blanco al morado intenso, y su fruto tiene forma capsular con 1 a 4 semillas, distribuyéndose por todo el Perú en las regiones de la Costa, Sierra y Selva; cultivándose en zonas de climas tropicales y templados hasta los 2,500 msnm. Prefiere suelos sueltos, profundos y con materia orgánica. La propagación es por tallos aéreos o trozos de las raíces tuberosas.

Pero en que medida este tubérculo contribuye con nuestra alimentación, para empezar es bueno resaltar que en el mismo Japón lo comen para prevenir el cáncer al estómago y retrasar el envejecimiento por sus cualidades de antioxidante, además es una raíz altamente nutritiva puesto que contiene una muy buena dosis de glúcidos, también es muy bajo en grasas y muy rico en fibras, facilita la digestión y según estudios recientes también puede alejar el fantasma de cáncer al estómago. También es muy rico en minerales como el calcio, magnesio, fierro, cloro, fósforo y especialmente en potasio, es por esta elevada dosis de este último que mucho se recomienda a hipertensos, quienes no deben consumir sal. El camote también nos ofrece vitaminas, entre ellas la vitamina “E”, “A” o beta caroteno en el caso de los camotes de color anaranjado que hay en todo el Perú y es muy necesario para la piel y la visión nocturna, un mal que a base de camote se está combatiendo en el África, debido a que la deficiencia de esta última debilita el sistema inmunológico, especialmente en los niños, y los hace vulnerables a enfermedades como el sarampión, la malaria, diarreas e inclusive la ceguera.

Entonces con solo cincuenta céntimos de inversión, podemos ingerir un gran alimento y cultivo de los incas que beneficiará por completo a nuestra salud y alimentación, este tubérculo es un rey que exige su corona y que debe formar parte de nuestra diaria dieta, por todos los beneficios mencionados, puesto que además de ser altamente nutritivo, también posee un potencial industrial ilimitado (Un agricultor invierte alrededor de los s/.0,12 por kilo producido, y el costo de la mano de obra es s/.15,00 por jornal), por lo que no es necesario contar con un gran presupuesto para estar bien alimentados, y esta raíz generalmente destinada para los canes o cerdos debe reincorporarse a nuestra dieta balanceada combinándolo con otros que faciliten a las canastas familiares de las grandes mayorías una mejor alimentación.