SONIDOS AL VIENTO

El Día
Por: Alejandro Inchaustegui Alfaro

Es una trova del tiempo la alegría
va y viene en forma irrefrenable
fugaz y profunda avizora algarabía
se detiene en un momento afable

La mirada deambula como la brisa
tenaz e incólume quiere hallar puerto
vientos y ruidos se entrecruzan deprisa
hallamos cobijo en un paisaje cierto

Cuantas veces afloraste tu fortaleza
ante las invisibles flechas del espacio
serena y sólida la dejaste en aquella pieza
pues hoy el día anda despacio

Es muy largo el trecho al caminar
el sol y la luna encabezan la escena
formas y paisajes que sueles encontrar
descansas al observar alguna gema

Sigue el ritmo auto regenerativo de la naturaleza
como señal infinita de vitalidad
que recorre cada circuito de nuestra entereza
prodigándonos cada día un poco de felicidad

Es el día ingobernable abriéndose camino
que paso a paso nos da una señal
graficando lo que algunos llaman destino
pues hay alguien en el inicio y alguien en el final

                                         FOTO YNA - Salida a San Ignacio - Octubre del 2010


Imagina
Por: Alejandro Inchaustegui Alfaro

Imagino cómo pasa el trayecto de la vida
hoy estoy aquí, ensimismado y  frente a ti
disfrutando de las palabras que me dice tu mirada
una que otra indemne e infatigable sonrisa
en el estentóreo espacio lanzada.

Imagino cómo se transforma el camino
en todo hecho que diariamente avanza
indetenible en el minuto a minuto
empujándose como un torrente de agua
que prolijo  nos ofrece algo
que efímero nos ofrece nada.

Imagino las personas juntas y no revueltas
construyendo una a una espacios prósperos
afianzando redes sólidas de amistad
de su valor e intercambio reciproco
en el hoy y en los días que vendrán.

Imagino nuestros sueños logrados
esperanza brotando desde este lado
imagino desde mi lado el hoy respirable
el horizonte del mañana deseable
tejiendo para todos y todas un futuro entrañable
en nuestra casa mayor  sana y tranquila
imagino que no es difícil, sólo depende de nosotros.

Imagina el compás del vaivén del tiempo
siguiendo indefinido su propio ritmo
sólo atinando a seguir el  abrir y cerrar de ojos
en el límite de la imaginación y su realidad
pues lo bien trazado, en estas letras se ha logrado...